CAU VS BIGMAT TABANERA LOBOS DE SEGOVIA

Por Miguel Angel Tamayo

17 DE OCTUBRE 2021

Amaneció un fantástico día. Fantástico para todo, pero más todavía para jugar al rugby con la familia en casa y más cuando tenemos nuevos miembros.

Con la venia, me permitiré comenzar esta crónica de forma irregular. Es decir, comenzarla antes de la misma. Desde el calentamiento…

Me sorprendió, hasta el punto de plasmarlo aquí, el grado de concentración, intensidad grupal, sacrificio personal y táctica de juego (imagino que los alfajores y esas hierbas infames que llevan en la mochila, algo tendrán que ver).

 

 

Al lio:

Jorge silbó, Nacho abrió la veda y Grandu, con su recepción inmaculada dejó claro cómo se iba a desarrollar el partido.

Los morados imprimieron tal intensidad de juego que, a los 5 minutos, Lucas, tras una buena jugada al espacio de la línea, posaría abriendo el marcador.

Más, como todos sabemos en este deporte, agua pasado no mueve molinos (y máxime cuando el que anima la broca es Mariano). Por lo que los Lobos subieron las líneas, la intensidad de juego abierto de sus terceras, y gracias a un par de patadas digamos “delicadas”, destaparon el ataque incisivo de Lázaro y Arturo. Aspecto que propició que este último ensayara en el 7.

Si, si… en el 7, perlando las frentes de los locales.

Y ahí, justo ahí, se produjo el segundo punto de inflexión (tras el reflejado en la previa)

Siguieron 20 minutos muy fajados e intensos, mucho.

20 minutos durante los cuales el CAU-MADRID rondaba las esquinas del ring en busca de esos segundos de oxígeno bajo los cuales poder recuperarse.

20 minutos durante los cuales los LOBOS intentaban exprimir esa falange (Lázaro-Arturo).

20 m i n u t o s.

 

Más, como decía en el párrafo anterior, giró la moneda y este proyecto que empieza a cristalizarse en diamante dio tal golpe en la mesa, que se la llevó por delante.

En el 22, el hombre que susurraba a los caballos (Diego)… GUAAAAAUU. No rompió más líneas porque Ángel no las pintó. Se fue de todos, partiendo de una jugada en frío, ensayando con pundonor.

Acto seguido, “el niño de los palos” culminó una jugada de la línea espectacular (cierto que tras una gran toucheganada y jugada por Kikon y una apertura de Canario a Falcao tras impacto). Posando bajo palos en el 35, transformación que “el niño de los palos” volvió a pegar en el palo… Te queremos Igor.

Bajo mi punto de vista, no puedo más que quitarme el sobrero por estos chicos. Por todos. VAYA GRUPO FORMAMOS.

Tras aguantar ese chaparrón, cuando Jorge nos llevó al descanso, todos sabíamos que el partido sólo tenía un color.

Para muestra, un botón. Rellenando el agua de las botellas nada más comenzar el intervalo, Malaguita, que pasaba por allí incrementó la cuenta (joder Vicente, cómo me gusta verte jugar). Aspecto que supuso un golpe importante a la línea de flotación de los Lobos, pues la brecha empezaba a ser importante y la cabeza empezaba a faltar.

El resto, la verdad, fue armonía…

Rosen, incólume y excelso cual Atreiu culminó su partidazo con un try acto seguido (lo que tiene más mérito tras haber sido noqueado al placar a Aparicio en una abierta).

El resto fue remar a favor de corriente.

Un par o tres de aspectos.

 

Cayendo los últimos granos de arena del reloj, es de reseñar que una joven promesa, recogiendo un balón caído en ataque en la 5 contraria, con la defensa encima y sus compañeros de línea en off-side, dio un paso atrás y hábilmente, esquivando buscó el ángulo posando en el banderín.

Chico LISTO, Guillermo Palacios se llama, síganle en el futuro.

Pitido final y no hay más resumen del que han leído, grandísimo partido del CAU MADRID. Grandísimo, sin apelativos. En todos los sentidos. El resultado es lo de menos.

ORGULLO DE CLUB.