Crónica PRU VS JAEN R.C. (POZUELO 27.03.21)

Pues, parece qué fue ayer…, pero no, 42 días pasaron para volver a ver estos colores por estos lares, verde (qué te quiero verde) versus amarillo/morado (muero por saber la alegoría que sacaría Arguiñano).

Más, sinceramente, creo que ninguno pinta la misma sonrisa de entonces.

De entrada, el partido ofrecía un dibujo fácil, obvio…, Pozuelo…, otro día más en la oficina con la mente puesta en sus sueños y Jaén con la posibilidad (qué no siempre si tiene), de jugar su última bala e intentar pelearle a Ingenieros Industriales y Málaga esa ansiada 3 ª plaza que te deja una rendija, uffff de la vieja al visillo… pero rendija al fin (curioso que los viejos nos preguntemos en estas tesituras que…, para qué?, quizás por eso ya somos viejos y sólo contamos para Asimov).

Y aquí nos vemos, inmejorablemente conducidos por Eduard, armado con su silbato físico de mano y su carácter didáctico y afable, a intentar subir otro escalón.

Iniciado el partido y tras los típicos embarques de tanteo, Pozuelo cogió la bici para su particular ¨Verano Azul¨, más, IPSO – FACTO (qué buen nombre para una empresa…) Jaén le metió un árbol en las ruedas, obligando al equipo madrileño a ponerse el mono de trabajo, acompañado del obvio porta alambiques y el consecuente tercio de zapadores para, muy poco a poco y siempre manchándose las manos, ir ganando cuadrículas de este tablero.

En esa estábamos cuando Eduard nos mandó al bar, perdón al descanso, reflejando un marcador de 24  a 11 a favor del equipo madrileño, marcador qué sin decir nada, lo decía todo.

Iniciada la segunda parte y estando todos debidamente hidratados, observamos un cambio…

AMBOS EQUIPOS CAMBIAN DE CAMPO.

Asimilado el mismo, Pozuelo parece que recuerda para qué y por qué estamos aquí y, si no en juego, si sube una o dos marchas en intensidad.

Será casualidad…., pero con la entrada de Avaca, Pozuelo retoma ese juego asfixiante al eje qué nos ha traído hasta aquí… y todo vuelve a conectar….., bueno, menos las Touchs qué hoy no es nuestro día.

Ante la primera ola, Jaén intenta mantener la compostura pero el Staff Técnico madrileño vuelve a mover ficha, nuevo destrozo para el pack andaluz haciéndoles retroceder y sacarles aire nuevamente de sus exiguos pulmones.

De nota también es la actuación de Albariña, hoy y en estos minutos, cerrando y lanzándose hasta al intervalo de una cerradura, así como de Alex, con esas salidas de 8 desde nuestra 22… “Enga… y ahora qué”.

Enfilando el ecuador de esta segunda mitad quedó patente el Rol de cada equipo, máxime cuando moviendo banquillos retumbaron conciencias.

No obstante, Jaén a lo suyo…, siguió apretando y apretando y, tras tanto ahogo, ensayó de salida de melé (increíble) en el minuto 61, dejando un, incómodo, 24-18 tras las transformación de Gil.

Lo qué son las cosas, con lo qué en este deporte nos gustan los intervalos…., debió de ser, “ese” precisamente, el qué hiciera click en nuestros chicos pues, a penas, 1 minuto después, giraron la tuerca del horno a 260 grados y Alex, bloqueando una patada a la caja defensiva jienense, recogiera el mismo su bloqueo y ensayara…, sacándonos a todos un suspiro (ampliado por la transformación de Ortega prácticamente desde la cal).

A partir de ese momento, Pozuelo subió la línea de defensa 1 metro, abrió el campo 3 y con cada minuto que descontaba el reloj a Jaén, qué nunca bajó los brazos, qué empezó viendo una pendiente y luego una colina, ahora veía un 8.000 y sin oxigeno apenas.

Finalizándose el tiempo y con el Pozuelo volcado a por ese punto bonus, se produjo nuevo movimiento en el banco en lo referente al pack, introduciendo a “Entes con Hambre” como Achraf…ancha es Castilla…. 8 minutos y una línea de cal al fondo que sobre pasar.

Por lo qué, rozando el minuto 80 y partiendo de un maul personificado en Acharaf, Balmaseda sacó el último esfuerzo de nuestro pack en sendos pick&go buscando centrar el juego y abriendo para qué Ortega hiciera un amago y posara, ensayo y punto bonus.

Uffff, que grandes.

Da igual lo qué pase mañana a las 12:00 entre Indus y Almería…, da igual…, con estos chicos… no hay techo.